Fuente de alimentación:
Se encarga de adaptar la tensión necesaria para el correcto funcionamiento de los componentes del sistema, normalmente entre 12 y 15 V en corriente continua. Dependiendo del número de abrepuertas y teléfonos conectados, será necesario utilizar una fuente de alimentación de mayor o menor potencia.
Placa de calle:
Aloja los pulsadores, el micrófono y el altavoz que permiten la comunicación con los teléfonos instalados en las viviendas. Puede ser compacta o modular.
Las placas compactas están diseñadas para un número fijo de usuarios (1, 2, 4, etc.).
Las modulares permiten adaptarse al número de vecinos de cada comunidad.
Pueden instalarse de forma empotrada o en superficie, y el fabricante suele proporcionar la caja de sujeción. Para comunidades con un elevado número de viviendas, existen modelos que incorporan teclado numérico.
Abrepuertas:
Dispositivo instalado en la cerradura de la puerta, cuya apertura se controla eléctricamente desde los teléfonos individuales. Funciona a 12 o 15 V en corriente continua.
Teléfonos:
Se instalan en cada vivienda y permiten la comunicación con la placa de calle, así como la activación del abrepuertas mediante un pulsador. Los modelos más avanzados pueden incluir pulsadores adicionales para funciones especiales.
Cableado:
Se presenta en forma de mazo y está compuesto por varios hilos flexibles de 0,5 mm² de sección, codificados por colores para facilitar la instalación.
Los porteros electrónicos pueden clasificarse en analógicos y digitales.
Sistemas digitales:
En este tipo de sistema, cada teléfono debe programarse para que sea reconocido por la instalación. La programación se realiza mediante un conjunto de microrruptores. Los sistemas digitales son especialmente adecuados para edificios de grandes dimensiones, ya que permiten una mayor flexibilidad. La conexión de la fuente de alimentación y del abrepuertas es similar a la del sistema analógico.
Fuente de alimentación:
Se encarga de adaptar la tensión necesaria para el correcto funcionamiento de los componentes del sistema, normalmente entre 12 y 15 V en corriente continua. Dependiendo del número de abrepuertas y teléfonos conectados, será necesario utilizar una fuente de alimentación de mayor o menor potencia.
Placa de calle:
Aloja los pulsadores, el micrófono y el altavoz que permiten la comunicación con los teléfonos instalados en las viviendas. Puede ser compacta o modular.
Las placas compactas están diseñadas para un número fijo de usuarios (1, 2, 4, etc.).
Las modulares permiten adaptarse al número de vecinos de cada comunidad.
Pueden instalarse de forma empotrada o en superficie, y el fabricante suele proporcionar la caja de sujeción. Para comunidades con un elevado número de viviendas, existen modelos que incorporan teclado numérico.
Abrepuertas:
Dispositivo instalado en la cerradura de la puerta, cuya apertura se controla eléctricamente desde los teléfonos individuales. Funciona a 12 o 15 V en corriente continua.
Teléfonos:
Se instalan en cada vivienda y permiten la comunicación con la placa de calle, así como la activación del abrepuertas mediante un pulsador. Los modelos más avanzados pueden incluir pulsadores adicionales para funciones especiales.
Cableado:
Se presenta en forma de mazo y está compuesto por varios hilos flexibles de 0,5 mm² de sección, codificados por colores para facilitar la instalación.
Los porteros electrónicos pueden clasificarse en analógicos y digitales.
Sistemas digitales:
En este tipo de sistema, cada teléfono debe programarse para que sea reconocido por la instalación. La programación se realiza mediante un conjunto de microrruptores. Los sistemas digitales son especialmente adecuados para edificios de grandes dimensiones, ya que permiten una mayor flexibilidad. La conexión de la fuente de alimentación y del abrepuertas es similar a la del sistema analógico.