Un control de acceso de seguridad físico es un sistema que restringe, regula y monitorea la entrada de personas o vehículos a áreas específicas (edificios, oficinas, centros de datos). Utiliza mecanismos de autenticación —como tarjetas, biometría o llaves— para garantizar que solo individuos autorizados ingresen, protegiendo así personas, activos e información confidencial.